Partido Socialista Argentino              por el Frente Popular

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Buenos Aires- Primera Edición: 1º de Mayo 2007 

 

EL ESTIGMA DE LA PATRIA FINANCIERA
El modelo económico del nuevo Justicialismo
Octubre 2011

            Posiblemente no existe mayor estigma para quienes lucharon (a su “manera”) contra la patria financiera de la dictadura para las huestes del Camporismo que se asoman a cargos del gobierno actual, que estar inmersos en un florecimiento económico donde la patria financiera mantiene su poderío a través de la adquisición de Bonos y papeles de deuda.
            Es que el crecimiento del PBI o de la economía de este tiempo único en la historia como lo ha calificado la señora Presidenta (ignorando el período de acumulación (1945/53 del gobierno de Perón) es celebrado también en forma vergonzante por los tradicionales representantes de la oligarquía argentina y de la patria financiera  que escriben en La Nación, o en Ambito Financiero, Infobae, y demás medios de su clase, la que mayores beneficios recibe del crecimiento económico.
            En La Nación del 27 de agosto, el Sr. Carlos Reymundo Roberts se regodea denostando el enriquecimiento de la Presidenta por su declaración de bienes, dejando la idea de una acumulación sospechada de corrupción. En su  odio visceral de clase no pueden dejar de comparar los lujos de la Presidenta con Eva Perón.
            El Sr. Carlos Raymundo Roberts no analiza por cierto la forma de acumulación de los bienes de la familia Kirchner, derivados de la acumulación rentística de inmuebles y que bajo el sistema económico actual, no solamente es legal sino que fue el modo de acumulación primitiva más importante de la oligarquía terrateniente en la Argentina.
            Estos sectores de clase son los herederos de las tierras y campos de sus abuelos o bisabuelos que con la sucesión hereditaria han continuado recibiendo la renta de la tierra, y  que hoy, con el crecimiento de las ciudades han vuelto a enriquecerse con el valor adquirido por las tierras periurbanas, desde Nordelta hasta Abril al sur, desde Pilar a las orillas de la Panamericana, y en los alrededores de Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, y hasta en las provincias más pobres.
            Pero son también los dueños de los principales medios de producción beneficiados con este modelo acelerado de crecimiento operado a partir de la demanda China. Además, socios nativos de las multinacionales de la exportación, de las industrias alimenticias, y demás medios de producción  responsables del 70% de la formación del PBI argentino.
            ¿Por qué el modelo de crecimiento económico basado en la exportación sojera, de petróleo y biocombustibles y de commodities e importador de bienes industriales es vanagloriado tanto por el Gobierno como por los defensores del modelo agroexportador?
            Basta leer el panegírico al modelo sojero y agroindustrial de las riberas del Paraná dominado en forma absoluta por las multinacionales exportadoras y “agroindustriales” que hace el Ingeniero Huergo en su Clarin Rural del 27 de Agosto’2011.
            ¿Por qué ha vuelto a florecer la especulación financiera que el gobierno trata de contener mediante la “administración controlada” de la divisa norteamericana con las reservas nacionales?
            ¿Por qué el ministro Boudou, (quien luego de su declaración jurada dice ahora que no tiene plazo fijo en dólares sino en pesos)  contradiciendo los datos del Banco Central niega que exista fuga de dólares?
            En los últimos cuatro años hubo un drenaje de capital de por lo menos 60.000 millones de dólares al exterior,  resultado de la enorme extranjerización de la economía, que no ha cesado desde el menemismo a la fecha.
           
Es la economía ……
            Los análisis económicos de los medios de información opositores al Gobierno jamás van a confesar las razones profundas de sus críticas al Gobierno. Ellos representan los sectores liberales y neoliberales que dominan lo central de la economía argentina: la exportación agropecuaria, las grandes empresas de agroquímicos y semillas, las cadenas comerciales, las empresas europeas y norteamericanas que controlan seguros, industria automotriz, productos masivos de limpieza y de la alimentación, bancos, petróleo, cemento, siderurgia, puertos privados, electrónica, telefónicas, generación y distribución de la energía, etc. etc.
            El gobierno del Kirchnerismo no es obviamente el causante de tal concentración y extranjerización de la economía; pero es responsable de no tener estrategias de Estado para invertir el proceso y la dependencia tecnológica e industrial que ello implica y que impide la acumulación de capital nacional, particularmente de las PyMes.
            Los poseedores nativos de las riquezas y los medios de producción nacional son socios de las empresas extranjeras y multinacionales que dominan la economía argentina.
            Figuran en sus directorios o son proveedores, asesores, banqueros y dueños aún de la tierra en la Argentina.
            Pertenecen también a la nueva clase “campesina” propietaria surgida al impulso de la soja.

            El nuevo período de gobierno de Cristina Fernández tiene la oportunidad histórica de invertir el curso de la concentración y extranjerización de la economía, aplicando impuestos a la renta financiera, a la especulación inmobiliaria por falta de un plan de viviendas populares, aumentando los índices del impuesto a la riqueza, financiando la sustitución de importaciones en la industria, invirtiendo fondos de la reserva para la reconstrucción ferroviaria, recuperando parte de los puertos privados para la exportación por el Estado y el cooperativismo a expensas de las multinacionales de granos, y de otras medidas verdaderamente nacionales y populares que sin lugar a dudas tendrán el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.-
            De lo contrario, la patria financiera y las multinacionales seguirán drenando la riqueza nacional y el saqueo minero hacia sus sedes europeas o norteamericanas.