Partido Socialista Argentino              por el Frente Popular

recuperacion Socialista

Buenos Aires- Primera Edición: 1º de Mayo 2007 

 

LOS SOCIALISTAS Y EVA PERON
            En la edición de Agosto de 2002, en el periódico EL SOCIALISTA Auténtico, se publicaba la siguiente nota firmada por Carlos Guzmán.

            El 26 de Julio pasado se cumplieron 50 años del fallecimiento de Eva Perón. Los grandes diarios publicaron numerosos artículos, notas y recordatorios biográficos, anecdóticos, mitos e historias sobre su vida.
            Las opiniones y los análisis históricos, recorrieron todo el espectro ideológico y reflejaron la adhesión así como la reacción  visceral que aún hoy, provoca la memoria y la trayectoria fulgurante de Eva Perón.
            Fueron tan solo seis años los de su intensa actuación pública al lado e Perón, y son los que la historia debe juzgar políticamente. Su vida privada hasta el año ’45 sigue siendo sin embargo lo que alimenta en mayor medida, el odio de clase de la oligarquía que hasta el día de hoy, continúa estigmatizando el recuerdo del pueblo que la admiró y la idealizó.
            Son los mismos sectores ideológicos que se ensañaron con su cadáver, en un caso histórico de crueldad raramente repetido en la historia, con la autoría del gobierno militar de entonces  de los sectores políticos que lo toleraron, y con la complicidad de la Iglesia y el Vaticano, que jamás le perdonaron sus desplantes y sus actitudes.
            Fue el odio de clase que jamás le perdonó a una plebeya, a una verdadera mujer del pueblo, que ocupara no solo el centro de la escena política nacional, trascendiendo las fronteras de la Nación, sino que se ganara el corazón de millones de argentinas y argentinos que se identificaron con su destino.
            Los socialistas, en los años en que Eva Perón compartió el Poder en el gobierno peronista, se ubicaron en el frente opositor hegemonizado por la oligarquía. Debe recordarse que muchos dirigentes socialistas, políticos y sindicales, se habían sumado al gobierno  algunos fueron ministros.
            El Socialismo entonces, hegemonizado por la corriente ghioldista, asumió muchas de las posturas antiperonistas con que la oposición de liberales, radicales y comunistas, estigmatizaban a Eva Perón.
Los socialistas, olvidaron las definiciones clásicas sobre la estructura de clases de la Argentina y no supieron ubicarse en una posición independiente, escindiéndose del bloque neoliberal opositor. No supieron entonces, ubicar al enemigo principal: la oligarquía probritánica y proyanqui.
            La conducción librecambista, eurocentrista y neoliberal del Ghioldismo, continuó por varios años al frente de la dirección del Partido Socialista, a pesar de la corriente encabezada por Palacios (autor de numerosas leyes que se llevaron a la práctica durante el peronismo) que no compartía el antiperonismo recalcitrante, ajeno al pensamiento socialista, que debía estar con los trabajadores y el pueblo.
            Finalmente, la creación del Partido Socialista Argentino, con Alfredo Palacios, Alicia Moreau de Justo y otros dignos dirigentes, retomaron las banderas populares asumiendo una posición reivindicativa de lo nacional, popular y latinoamericanista.
            Los Socialistas Auténticos somos la continuidad del pensamiento y la acción de los socialistas argentinos y por ello podemos rescatar hoy, en otra dimensión, los valores perdurables del Movimiento que tuvo en Eva Perón, la presencia viva del pueblo y de los trabajadores.
            Los Socialistas podemos hoy reivindicar las políticas nacionales y populares y el rol de Eva Perón, sin renegar de nuestro pensamiento doctrinario, sin olvidar los contenidos profacistas que integraron también el amplio espectro doctrinario del Movimiento peronista.
            Y también podemos afirmar con la autoridad que nos otorga nuestra autocrítica histórica, que, detrás de todos los homenajes que se le hicieron desde el gobierno, sindicatos y todas las tendencias del Justicialismo, en honor de Eva Peón, ninguno puede ocultar la hipocresía y la traición hacia los postulados peronistas que consumieron trágicamente la vida de Eva Perón.
            Desde el abrazo de Menem (hoy presidente del PJ) con el Almirante Rojas (el fusilador del ’56), hasta la entrega neocolonial que ha consumado este gobierno “justicialista”, todos han sucumbido en los brazos del neoliberalismo para pasar a servir a los enemigos de aquel peronismo que encarnó Eva Perón.
            Hoy, en otra dimensión histórica, y bajo una crisis de mayor gravedad que la Década Infame, los Socialistas reivindicamos la memoria de Eva Peón y la incluimos, por su accionar concreto en beneficio de los trabajadores y de los sectores más pobres del pueblo, y por su rol político dentro del movimiento peronista de entonces, en la galería de los grandes luchadores por la causa de los trabajadores y el Pueblo.