Partido Socialista Argentino              por el Frente Popular

recuperacion Socialista

Buenos Aires- Primera Edición: 1º de Mayo 2007 

 

LA ENERGIA Y LA SITUACIÓN EN  ARGENTINA
Introducción   

            Marx definió al trabajo como el creador de la riqueza de los pueblos y las naciones. Es el trabajo del hombre el que crea la riqueza tomando y transformando los recursos de la naturaleza para satisfacer las necesidades básicas de hombre (alimento, vivienda, agua, etc). De esa manera puede ejercer el dominio de sí mismo y del mundo exterior. Los sistemas sociales están basados en la forma en que se relacionaron los hombres en la historia en su lucha por obtener los recursos necesarios de la naturaleza. El trabajo es el elemento fundamental de la especie humana que lo distingue del resto de los animales.
            En la medida en que el hombre se fue adueñando en forma privada del producto del trabajo social, se fueron creando las clases y como consecuencia, la lucha de clases. A cada período histórico le correspondió una forma de apropiación privada de los productos que el hombre crea con su trabajo.
            En sus primeros estadíos el hombre utilizó su energía propia para proveerse de alimentos y mas tarde inventó los instrumentos como el hacha o el arco y la flecha para utilizar su energía en forma concentrada y superar a animales más fuertes, grandes y rápidos.
            La domesticación de algunas especies de animales puso a su servicio la energía animal así como la de las especies vegetales le permitió asentarse, utilizar su propia energía para producir sus alimentos y avanzar hacia lo que denominamos civilización.
            Pero fue la energía provista por la mano de obra esclava la que fundó la sociedades con historia. Esa enorme energía disponible durante siglos, resultado de la esclavitud fue la que permitió construir el patrimonio que hoy ofrecen las sociedades desarrolladas. Las guerras desde los tiempos de la barbarie y hasta el siglo XIX  fueron la forma de apropiación de la mano de obra esclava  a lo largo de toda la historia de las Civilizaciones. La trata de esclavos a partir de 1490 y durante más de tres siglos por parte de los países europeos como Portugal, Inglatera, España, Francia, Holanda y otros, fue la  base del desarrollo y el crecimiento del capitalismo de las potencias occidentales. Antes, le habían precedido los negreros árabes que expoliaron Africa desde el Océano Indico.
Fue la etapa inmediatamente anterior que dio paso a la revolución industrial con la mano de obra asalariada, con la superexplotación de la mano de obra, etapa que estudiaron Engels y Marx.

            Así, la energía disponible más importante en la historia antes del Capitalismo, ha sido la energía humana. La esclavitud permitió obtener la energía necesaria para el desarrollo.

            Las leyes de la Termodinámica, las leyes del desarrollo biológico de Darwin corroboradas por las leyes de Mendel de la herencia, y las leyes del desarrollo social de Engels y Marx, están  en la base del conocimiento del desarrollo histórico, económico y social. Ellas  permiten hoy en día analizar la cuestión de la energía en forma indivisible con el ecosistema, con el desarrollo biológico social y demográfico y con la forma de apropiación de los productos para la vida que son el resultado del trabajo social.
            La revolución industrial desde la máquina de vapor hasta la utilización del petróleo, marca nuestra era todavía. La fuente de energía cambió y permitió el desarrollo acelerado en las sociedades industrializada bajo el sistema capitalista ya en su etapa pre imperialista. Ya en el siglo XX la revolución satelital y la tecnología de los nuevos materiales que permitió la miniaturización y los avances de fines del siglo XX hasta hoy en materia de comunicaciones, fueron las que permitieron acelerar el comercio mundial.
            No obstante, la energía humana del moderno proletario o trabajador manual, sigue marcando, aunque con algunos cambios, las leyes del desarrollo social;  y la apropiación en manos privadas, del  producto resultado del trabajo social, sigue en vigencia, con la diferencia que la acumulación privada ha llegado a niveles de concentración inimaginables, como consecuencia del salto científico tecnológico de las comunicaciones (a partir de los satélites), y del control de esa tecnología y de los principales medios de producción y de cambio por parte de los países desarrollados industrialmente. La época del imperialismo lo es hoy de la Globalización.
            Hoy lo principal de la energía disponible radica principalmente en el petróleo, el gas y el carbón. Toda la sociedad industrial que conocemos está basada en la energía que proveen esas fuentes y en la transformación de los recursos de la naturaleza a través del trabajo de los individuos.
            El trabajo tal como se conoció a lo largo de siglos –verdaderos ejércitos de esclavos- ha desaparecido, pero han aparecido formas de semiesclavitud en numerosos países del mundo no altamente industrializado en Sudamérica, la India, el Asia y el Africa. En verdaderos campos de trabajo inhumano superexplotan la mano de obra de mujeres, niños y hombres bajo condiciones aberrantes. Son muchos millones de personas que viven con un dólar diario y ya llegan a Un mil millones quienes padecen hambre en el mundo, a pesar de los enormes avances tecnológicos para producir alimentos en el mundo. El enorme desarrollo de China se basa también en una masa de trabajadores que si bien han superado el hambre y la explotación feudal ancestral de su sociedad, trabajan hoy bajo formas capitalistas con un salario ínfimo.
            Las guerras actuales han sido desencadenadas por los estados imperialistas que controlan los suministros de petróleo en el Medio Oriente y controlan Estados subordinados.
            El control de la energía sigue siendo el principal fundamento del desarrollo mientras la sociedad capitalista ha consolidado la explotación asalariada aún en los países que durante algunas décadas lograron vivir bajo un sistema diferente donde los medios de producción estuvieron bajo el control estatal y social.

SITUACION ENERGETICA
            El año 2008 señaló un hecho histórico en materia de petróleo: por primera vez , la demanda comenzó a superar la oferta. Fue el año en que el petróleo alcanzó su mayor precio: U$S 140 el barril, en 2008.
            En el mismo año, se extraían en el mundo 86 millones de barriles por día y se estimaba que en el 2030 se requerirían 130 millones de barriles/día.
            “El petróleo ha modelado nuestra civilización. Hoy, la energía que alimenta nuestros dispositivos tecnológicos es derivada de los hidrocarburos –petróleo y gas-.
            La energía que ilumina nuestras casas, que mueve el transporte y que genera la electricidad es principalmente proveniente de los hidrocarburos. Todos los plásticos que nos rodean en miles de objetos cotidianos derivan delos hidrocarburos. La producción mundial de alimentos que permite alimentar a más de 6.400 millones de personas se basa en fertilizantes hechos sobre la base de hidrocarburos y fumigados con pesticidas fabricados también sobre la base de hidrocarburos. En la medida en que nuestros sistemas económicos y en la medida en que el petróleo proporciona alrededor del 35%de la energía total consumida y el 90% de la utilizada en transportes, puede entenderse que todo lo que gira en torno del petróleo está condicionando la dinámica política de nuestro planeta. Estamos viviendo la era del petróleo.” Ing.Víctor Bronstein – Revista Encrucijadas-UBA)
            La Argentina actualmente se autoabastece de energía en su casi totalidad, ya sea en petróleo, gas, minerales de uranio, carbón para usos técnicos y electricidad. Solo importa carbón para metalurgia y algunos subproductos petrolíferos. El gas es importado desde Bolivia  otro tanto proviene de reservas nacionales. Incluso hoy en día se exportan combustibles como petróleo crudo.
            A los niveles de su PBI en 2008 Argentina comenzó a registrar faltantes en la energía disponible, se han importado  usinas Siemens completas y aumentó la importación de gas licuado.
            Sus reservas de petróleo se estimaban a fines de 2008 en 10 años y 9 años de gas.
            Si Argentina creciera a niveles superiores al 5/8% de su PBI necesitaría importar petróleo y gas. Sus proyectos de energías alternativas son escasos.
            Repsol anunció a fines de Diciembre 2009 que habían realizado nuevas exploraciones pero no hay una información cierta sobre si se han encontrado nuevas reservas petroleras.
            La entrega del petróleo argentino (particularmente sus áreas centrales exploradas y descubiertas por YPF) durante el gobierno Menem-Cavallo, fue el peor golpe que se asestó a la economía argentina.  Aún cuando los grados de corrupción en las empresas estatales bajo la convivencia de dirigentes sindicales, empresarios y funcionarios de gobiernos corruptos, provocaban graves daños, la entrega de YPF y el petróleo y el gas que pertenece a los argentinos, ha constituido el mayor drenaje de riqueza argentina en estos últimos 20 años, después de la fuga de capitales. La complicidad del actual gobierno en esa entrega (como puede leerse aparte en este Sitio) constituye la mayor contradicción de este gobierno en su doble discurso.
            Sin recuperar el petróleo y el gas, la energía en manos extranjeras, como primer paso, la recuperación económica de la Argentina es utópica. El nuevo endeudamiento que se ha puesto en marcha en la Argentina por parte del gobierno, pero con la anuencia “crítica” de la oposición, vuelve a sumergir al país en la crisis permanente y entre otras consecuencias, impedirá la construcción de las nuevas fuentes de energía que son necesarias, en particular, la de energías renovables.
(Enero 2010)