¿AUTOPISTAS O FERROCARRILES?

                El ministro de Transportes Guillermo Dietrich  (hombre de la VW y la FORD) expone sus argumentos y planes en un reportaje del diario La Nación (Comercio exterior, 26/I/2017). Allí afirma:

“El camión va a seguir siendo el medio de transporte más importante de nuestra actividad comercial, porque hoy aglutina el 96 por ciento de la carga transportada, por eso, en una Argentina que crece va a haber mas camiones. Van a haber más autopistas porque el mundo va por autopistas no por rutas.” Y agrega:  “El transporte por ruta continuará siendo durante mucho tiempo el principal protagonista del comercio.”

            Contundentes afirmaciones del ministro de transportes del nuevo gobierno, que expresa la continuidad de un proceso iniciado bajo el gobierno Menem-Cavallo con el abandono y paulatina destrucción de la red ferroviaria que  llegó a cubrir 39.000 kilómetros y dominaba el transporte de cargas y pasajeros, haciendo más económico y racional el sistema de transporte de carga y de pasajeros por el país. Lo que no fue impedimento para construir la autopista Panamericana que fue el eje de entrada y salida a la región metropolitana, coadyuvó a la concentración y deformación económica y demográfica que hoy constituye la Región Metropolitana con alrededor de 17 millones de personas.

            Después del gobierno liberal-justicialista que abandonó el ferrocarril, la propia deformación demográfica resultante  del Gran Buenos Aires, colapsó el viejo sistema ferroviario y obligó al gobierno anterior a “resolverlo” adquiriendo cerca de 1.000 trenes chinos, rieles y durmientes ante una industria ferroviaria destruída, para poder traer todos los días 1.200.000 personas a la concentración de Buenos Aires y alrededores.

            La posición del gobierno actual que expresa su ministro Dietrich, es un error estratégico gigantesco. El camión en el vasto territorio es  el que hacía llegar la producción a los trenes de carga en centenares de Estaciones de trenes de pueblos y ciudades del país.  El tren es cinco veces más económico que el camión de larga distancia y no contamina las ciudades como el camión. Ahora se quiere hacer el camino sujbterráneo a lo largo de Puerto Madero, desde el Puerto (ya colapsado con camiones) como parte de esa estrategia de mayor concentración, Cuando la estrategia viable para el país, es la desconcentración de toda la estructura industrial  frente a un país vacío y deshabitado de por lo menos 3 millones de kilómetros cuadrados.

            Ya han pasado quizás más de 10 años y no se ha rehabilitado el Belgrano cargas. Ni el tren a Rosario ni a Córdoba se ha rehabilitado y el tren a Mar del Plata sale a cuenta gotas y tarda más de seis horas.

            Es increíble que no se conozcan reacciones de ingenieros, asociaciones ferroviarias, ni Universidades como la Tecnológica o la de Ingeniería.

            Los Talleres ferroviarios que iban a reconstruirse (Tafi Viejo, Remedios de Escalada, Junín, Liniers) acumulan chatarra y abandono.

            Y lo fundamental pasa por la cuestión de la no reconstrucción de la industria ferroviaria ni naval, ya que tampoco disponemos de flota mercante propia para tener independencia en materia de comercio exterior.

            Seguimos con un déficit comercial y financiero enorme con China porque nuestra dependencia tiene que ver en gran parte por los trenes y la industria que importamos (de baja calidad) expresa la enrome dependencia que tiene nuestro país, porque no se puede crecer solamente con exportación agropecuaria, como se demuestra en los datos finales del déficit del comercio exterior desde el 2014 a la fecha, que es en última instancia, la explicación de la crisis económica que padecemos.

            Es increíble que el poder hiperpresidencialista que tenemos, permita que un minúsculo grupo de funcionarios en Buenos Aires, tenga a su cargo el planeamiento del desarrollo económico argentino. Y que la mayor parte de las inversiones estatales en obras públicas, sean para Buenos aires y el Gran Buenos Aires y proyectos irracionales como la Central Obelisco, las autopistas, y demás obras que se aprueban y que tendrá  que pagar con más endeudamiento toda la Nación.

            La contradicción no pasa por Ferrocarriles o Autopistas.

            La cuestión  fundamental que puede sacar al país a su crisis de fondo, es la RE INDUSTRIALIZACION. El polo industrial de Córdoba, el IAME llegó a tener 3.5000 trabajadores y producíamos desde motocicletas a automóviles, camioneta, tractores y aviones. Fue destruida  poco a poco. La industria de la fundición que trabaja para la industria naval y ferroviaria está hoy a un 30%.

            No hay argumento válido para justificar la destrucción paulatina de nuestra industria, que hoy en materia siderúrgica y petroquímica está  en manos extranjeras (Techint es parte de la anglo india Acelor Mital). Toda la industria automotriz trabaja con el 70% de partes importadas, también la maquinaria rural de gran porte. Y obviamente la electrónica son plantas de ensamblaje.

 

Gloria y ocaso sobre las vías

            Un doble nota en el diario La Nación del 29 de enero, muestra “la decadencia del país, a bordo de un tren que hizo historia”.

            Una extensa nota donde se muestra que, un tren que hizo historia, hoy tarde 22 días  ¡!!! para llegar desde Ledesma en Salta a Retiro en Buenos Aires.

            Un tren, que desde el gobierno del ex presidente Kirchner, tuvo en Franco Macri el “gestor” oficial para negociar con China el negocio del Belgrano Cargas y de los ferrocarriles que culminó con la adquisición –aún en proceso- de  1.000 trenes y vagones completos, mientras la industria nacional seguía y sigue destruida. Claro, ahora la firma Odebrecht y su socia del grupo Macri Calcaterra, comenzó el soterramiento del Sarmiento, una obra para Buenos Aires de 4.000 millones de dólares  que paga todo el país.

            Hoy, el Belgrano Cargas es el testimonio más evidente de la desindustrialización ferroviaria desde el gobierno liberal-justicialista de Menem Cavallo  y su continuidad hasta hoy.

 

 Sin industria no hay Nación.  

Partido Socialista Argentino  30 de Febrero 2017.