INFORME DE LAS NACIONES UNIDAS

Sobre la pobreza en el mundo

Julio  2014

 

               El 24 de Julio el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) informó que hay 2.200 millones de pobres en el mundo. De ellos dice que 1.200 millones “viven”  con 1.25 dólares por día. En países en desarrollo dice el PNUD,  hay 1.500 millones de personas que carecen de sanidad, educación,  padecen hambre crónico  y estándares de vida como la vivienda. En muchos otros países la desnutrición de los niños es pavorosa.

               Es tan solo una muestra del Capitalismo Globalizado de la época que vivimos.

               El PNUD no registra cuantos supermillonarios, millonarios, y los ricos de las clases altas de cada país, que acumulan riqueza y formas de vida superiores a los millones de pobres que sí registra. Estimaciones privadas como Forbes, han confeccionado una lista de millonarios cuyas fortunas sumadas, supera el PBI de un centenar de países pobres.

               El informe del PNUD elabora también un ranking de países en base al Desarrollo Humano. En el mismo, Argentina ocupa hoy el lugar 49 detrás de  Chile (41), Cuba (44) y sobre Uruguay (50). El informe no es muy explícito y se podría discutir la forma del relevamiento.

En nuestro país no existe una evaluación de la pobreza actualizada. Desde luego que es menor que si la medimos respecto al 2001. Lo que es mayor, mucho mayor es la diferencia, el abismo diríamos, entre los ricos, las clases altas respecto a  las clases trabajadoras, asalariados, empleados, cuentapropistas, pequeños productores del campo y la ciudad. No conocemos cifras ni datos, pero caminamos por las grandes ciudades y  el campo. Apreciamos los Nordeltas y Puertos Maderos y las Villas. Ambos sectores crecen sin parar. Y en provincias como Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Mendoza y otras, también se muestra el mismo fenómeno en escala menor.

También aumentó la clase media (urbana y rural) en las últimas décadas por el derrame entre los sectores sociales que se han originado desde el comienzo del desarrollo industrial en la década de los ’40 y ’50, proceso que se fue estancando a partir de la mayor dependencia industrial y financiera a partir de los años ’60 que se reflejó en la creciente deuda externa que padeció el país hasta el año 2000/2001 y que 12 años después vuelve a regenerarse.

El resultado del crecimiento desigual  entre las clases sociales, vuelve a mostrarse crudamente,  dando razón a los socialistas de mediados del siglo XIX y comienzo del XX, marxistas o no, quienes previeron la etapa superior del capitalismo y la globalización financiera/industrial que la vemos hoy en todo el mundo. Los Fondos de Inversión y los Bancos internacionales, más las sucursales en los “paraísos fiscales” son los ejecutores del sistema imperialista que generan grupos como los Fondos buitres que captan los papeles de deuda que lanzan los países “emergentes” para obtener divisas.

 

La guerra

El sistema global capitalista/imperialista de las grandes potencias industriales y financieras, muestra también el reverso de la moneda: la guerra.

Asistimos a un recrudecimiento de las luchas de los pueblos. Algunos, endeudados como Ucrania, otros como Egipto, Siria, Irak, Irán inmersos en guerras civiles/religiosas invadidas por el imperialismo occidental, o bien, suministradoras de armamento a los grupos o sectores en pugna mientras los pueblos sufren las consecuencias de “líderes” civiles o religiosos. El caso más bárbaro de estos días es la reacción israelí en su guerra de represalia al sector palestino que lucha por el reconocimiento de su Estado.

La barbarie de la guerra sigue alimentada por las super potencias que mientras guerrean, saquean las riquezas naturales de los países de Africa o del Medio Oriente.

La guerra en Ucrania afecta  al “patio trasero” de la Rusia capitalista. El 14 de Junio un avión de la fuerza Aérea de Kiev, fue derribado en Lugamsk (territorio del este ucraniano) por misiles de los sectores militares pro rusos, falleciendo 49 militares.

Es obvio que los sectores prorusos poseen armamento provisto por Rusia o bien, son remanentes de las fuerzas armadas ucranianas que poseen armamento del mismo origen.

Nos preguntamos si  los pro rusos tenían interés en derribar un avión de pasajeros o si lo derribaron en la creencia de ser un avión de Kiev.

Las consecuencias de la guerra en Palestina, en Ucrania, en Siria, Afganistán o Irán, son otros tantos territorios de guerras interimperialistas por los recursos naturales y los mercados.

Algunos de los conflictos están encubiertos en divisiones  religiosas seculares como lo es la de los chiitas y sunitas musulmanes que dividen a  países árabes; o en la misma guerra territorial por Palestina, donde subyacen componentes religiosos.

               No ha sido otra la historia de guerras  como la división y desarticulación de Yugoeslavia (ortodoxos cristianos, católicos  y musulmanes) y las viejas guerras entre católicos papales y protestantes en toda Europa.

Los pueblos lucharon como en Egipto o Libia y finalmente vuelven a caer bajo la opresión teocrática de líderes apoyados ya sea por la Unión Europea, el imperialismo anglo norteamericano o los proveedores de armas rusos o chinos en algunos casos.  Africa es también territorio de guerras apañadas por la lucha interimperialista.

Y en nuestra América del Sur y particularmente a partir de la acción antiimperialista de Hugo Chávez, los pueblos luchan por evitar que las multinacionales imperialistas esquilmen sus recursos naturales y superar la acción dominante de los grupos financieros, petroleros y mineros que asfixian nuestras economías.