LOS FONDOS BUITRES Y EL IMPERIALISMO

El Gobierno y la Oposición liberal frente a la deuda externa

El discurso de la Presidenta  y el “Desendeudamiento”

 

Documento del Socialismo Argentino

1º de Agosto 2014

 

               Las negociaciones del ministro de Economía en Estados Unidos, su último discurso en Nueva York y en Buenos Aires y el discurso de Cristina el 31 de julio, culminan (no cierran)  un proceso de negociación por el pago a fondos buitres.

               Situado el gobierno por el fallo del  juez Griesa en un callejón sin salida, optó por una actitud de defensa del interés nacional por la amenaza de la claúsula Rufo que hubiera desencadenado un aluvión de demandas de los fondos que entraron el Canje y otros papeles de deuda argentina con plazos de vencimiento futuro.

               La primera conclusión de este proceso es que Argentina  continúa  con una pesada deuda externa y que la política de desendeudamiento de la que hace gala el gobierno pagando toda la usura de la globalización financiera internacional,  ha disminuido  y extendido las deudas.

               Y según el Banco Central existen 150.000 millones de dólares de argentinos en el exterior, acumulado en los últimos tres decenios.

               En su argumentación ha reiterado: que han pagado 10 mil millones al FMI, a las demandas del CIADI, al Club de París, a Repsol  y otros miles de millones de  los papeles y bonos de deuda en circulación. El gobierno lo ha dicho en todos los Foros internacionales: “Argentina ha pagado más de 100.000 millones de dólares”  en los últimos dos decenios.

               El Gobierno se enorgullece de semejante sangría que no es sino el fruto del trabajo nacional. Lo mismo que Alfonsín cuando dijo que había que “honrar la deuda” en un momento de precios viles de los commodities agrícolas, dejando una deuda externa  acrecentada. Luego el  menemismo remataría la mayor  parte del patrimonio estatal de las empresas públicas, configurando una nueva estructura privada que favorecería la dominación del mercado por parte de las multinacionales: de exportación, de comercialización, telefónicas, etc. etc.

               Es verdad que gran parte de la deuda actual con los fondos buitres no ha sido creada por este gobierno. Pero sí es verdad que los términos de la quita y negociación de la deuda que hicieran el ministro Lavagna de Kirchner y el negociador Nielsen, en el 2005 y 2010  (con Redrado en el banco Central) son los responsables de delegar en tribunales de N.York  los potenciales juicios de los bonistas. Y que la OPOSICION neoliberal apoyó.

               Hoy, Nielsen y Lavagna discrepan en las formas de pagarle a los buitres (ver diarios del 1º de agosto) pero sin reconocer la entrega de soberanía de la que son responsables junto con el ex presidente Kirchner, a pesar del  discurso del  ex presidente en San Nicolás que la presidenta Cristina recordó en su mensaje del 31 de julio.

               Hay que decir que todo el arco político liberal y neoliberal  del país apoyaron  desde el 1º de Julio la obligación de pagar la deuda odiosa de los fondos de la especulación dentro del sistema financiero global, sin pelos en la lengua, (como lo expresó López Murphy)  bajo artificiosos argumentos, ignorando los efectos posteriores;  y como ellos el conjunto de los medios como Clarín, La Nación, y demás corifeos del liberalismo “nacional”.

               Curiosa confluencia estamos presenciando en este período del gobierno K. El gobierno hace “honor” a la deuda externa y dice que pagará y seguirá pagando.  Se presenta ante el mundo como “pagador  serial”.

               El Gobierno ha “caído” en esta confluencia aunque no lo reconocerá. El modelo agrosojero exportador muestra ya su agotamiento, el balance comercial con China se hace más negativo, el gobierno es responsable de la caída del autoabastecimiento energético por su aventura con los Eskenazi  en YPF, y la política de subsidios al transporte y otros servicios  están  en reversa.

 

¿QUE SON LOS FONDOS BUITRES?

               Como sabemos, los Fondos de Inversión similares a las AFJP del menemismo en nuestro país, acumulan miles de millones de dólares, euros o yenes provenientes de los aportes jubilatorios de las empresas privadas, mes a mes. Los Fondos, invierten en activos financieros, empresas de servicios o de producción en sus países y en el resto del mundo.

               Es un mecanismo financiero por el cual se produce una multimillonaria acumulación de capital en los países dominantes.

               Como sabemos también, existen por otra parte,  miles de papeles, bonos, letras del Tesoro que los gobiernos nacionales y provinciales lanzan al “mercado” (las Bolsas) donde convergen las acciones privadas de las sociedades anónimas, otro mecanismo del sistema capitalista para captar fondos privados. (¿Recuerdan a Cristina tocando la campanita en Wall Street el día que comenzó a cotizar YPF?)

               Los Fondos Buitres,  situados en los márgenes del sistema  financiero  de las Bolsas de Comercio donde se cotizan todas las acciones, letras, bonos, papeles de deuda, etc., operan como lo hemos comprobado en el caso de nuestro país, adquiriendo deuda de países en crisis.

               Las empresas que cotizan en las Bolsas de Nueva York, Londres o Frankfurt, como lo hacen algunas empresas argentinas como YPF, buscan captar capitales.

               Además del sistema especulativo de las bolsas,  el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, conforman la estructura de la globalización financiera a través de la cual opera el sistema imperialista occidental.

                Sin entender o reconocer la existencia del Imperialismo como etapa superior  actual del Capitalismo en su fusión entre el capital financiero y el industrial de las superpotencias occidentales, resulta imposible entender la acción de los buitres, que son aves carroñeras que actúan entre los residuos del sistema financiero  “legal” y protegido por las superpotencias imperialistas en todo el mundo.

               Son ellos los que operan en todos los países no industrializados y dependientes y los países más pobres del mundo, como actúan las aves carroñeras en los rellenos sanitarios de la basura de las grandes ciudades.

               Y son los paraísos fiscales, tolerados y legalizados en numerosos suburbios de las potencias, la otra palanca de las operaciones financieras turbias,  o sospechosas que muestran a los sectores empresarios y los  corruptos de los gobiernos, protegiendo sus capitales en esos destinos.

               Se entremezclan también con el movimiento de capitales del narcotráfico internacional, que ofrecen muestras de sus lavados en enormes inversiones inmobiliarias en las riberas de las grandes ciudades; como en Buenos Aires, donde la sospecha general ha denominado Narcodelta a una enorme inversión en el Partido del Tigre.

 

Nos preguntamos:

               ¿Qué clase de epopeya puede construirse con la política de “desendeudamiento” si como vemos las deudas siguen creciendo?

Nos preguntamos:  ¿De donde salieron los 100.000 millones de dólares que hemos pagado estos años o estas décadas?

               ¿Cómo se crea el Capital sino es el resultado del trabajo que arranca y transforma las riquezas naturales en bienes y mercancías?

               ¿Cómo se acumulan esas riquezas en Capital en manos de los dueños de los medios de producción y de cambio?

               ¿Quiénes la producen y  la  transforman en dinero y  en propiedad privada?

¿Quiénes se benefician con el enorme consumo de millones de trabajadores día a día, minuto a minuto  si no son las grandes corporaciones y Bancos por medio de las tarjetas de crédito que ellos emiten?

               La Presidenta ha explicado en su discurso del 1º de agosto cómo se integran los fondos de la ANSES. Y ha explicado que el 17% corresponde al IVA.  Es lo que paga la masa de trabajadores minuto a minuto en las compras diarias de subsistencia y que después el gobierno “devuelve” en su política de subsidios al consumo. O sea que devuelve una parte de lo que quita.

               Pero la ganancia es de las corporaciones  y los Bancos del sistema actual de la Globalización financiera. Que el gobierno y el periodismo oficial critican a diario señalando  a los sectores “concentrados” y las “Corpos”.

               Es el sistema, así funciona.  Y se trata de un sistema que tributa al orden internacional impuesto por el Imperialismo. Pero jamás, nunca, el gobierno  -o sus medios de comunicación - han mentado al imperialismo, como lo hacía Chávez por ejemplo. O como lo hace Cuba, que a pesar de su crisis no se ha entregado al sistema financiero internacional.

              

Antes y después de los buitres

               ¿Y qué situación puede crearse ahora? Se agravarán todas las variables económicas, financieras, salariales, inflacionarias y de divisas a partir de esta realidad?

               Primero y principal, los rasgos de una “suave”  crisis económica que se desarrolla actualmente en el país, se ha generado mucho antes del fallo Griesa. Ya van dos años en que los índices del agotamiento del modelo de “desarrollo con inclusión” muestra  índices  preocupantes.

               Los factores causales  de la inflación no han sido explicitados ni explicados por el gobierno ni por la oposición, que solo señala al gasto público como causa de todos los males.

               Sin reconocer las causas estructurales principales de la dependencia argentina producto de la desindustrialización reciente (el modelo justicialista liberal de Menem Cavallo) y el proceso anterior que comenzó a profundizarse con la dictadura fascista de Videla – Martínez de Hoz, no se pondrá en marcha una nueva política de reconstrucción integral de la industria comenzando con la reconstrucción ferroviaria  y naval.

               Hay que decir que la deuda externa continuará creciendo porque la adquisición de trenes a China (para solucionar solamente un ramal como el Sarmiento o la deuda de la Ciudad por los subterráneos) y el desbalance comercial con China a quien le compramos industria y le vendemos porotos  y  aceite de soja, más el desbalance energético, son parte de la crisis estructural. Que no es responsabilidad original de este gobierno, pero que tampoco encaró su resolución volcando los ingentes recursos hacia esos  destinos.

               También hará crecer la deuda la financiación de las represas sobre el río Santa Cruz que pagarán las próximas generaciones, pagando un precio “generoso” por cada KW de potencia lograda.

               También se producirá más endeudamiento si no se genera un programa de sustitución de importaciones industriales muy fuerte en materia de tecnología automotriz y textil.  El 1º de agosto el grupo textil nacional volvió a pedir más protección a la importación, lo que enfrentaría a Argentina con China de donde proviene la mayor parte de los textiles a precios de las factorías industriales asiáticas donde el salario no alcanza los 200 dólares mensuales.

               No hay más que visitar las grandes ferias “Saladas” del país para comprobar el origen de la ropa de “marca” o de aquella producida en talleres  semi clandestinos en el país.

 

               Y como preguntamos antes, ¿qué podrá suceder en dicho marco, la acción de los buitres financieros?

               Como vimos, los hold outs han provocado un revuelo en el mundo financiero y sus medios de prensa. Han reaccionado distintos sectores de la “City” financiera de Londres (una de las más fuertes del mundo) que a través del The Economist han criticado a Griesa y alertado por sus efectos “colaterales”.

               Estos argumentos serían  iguales a los “daños colaterales” (no queridos) de los bombardeos de EE.UU. en Medio Oriente o los de Israel en la actualidad.

               También el N.Y.Times que sería “progresista” en la ciudadela del imperialismo, ha criticado la acción de los buitres. Y el Wall Street Journal  ha intentado presionar al juez de los buitres para cambiar la situación (al momento de escribir esto).

               El desenlace de este “mini default” sería igual a la solución de la Banca de la Unión Europea que maneja Alemania respecto a Grecia, Portugal y España, con quitas parciales y nueva deuda a más largo plazo.  Así está España a dos años de la crisis, con poco menos de 5 millones de parados.

               Al escribir esta página se habla de que hay Bancos internacionales que arrimarían una solución para que el ejemplo de Argentina versus buitres mediante una ingeniería financiera de esos Bancos  que adquirirían la deuda de los buitres para negociar con Argentina después del  1º de enero del 2015, deuda que se incrementará por los intereses y los seguros.

               También se ha informado  (Ambito Financiero, 06/08/) que  bonistas italianos acreedores con títulos argentinos en default,  se han presentado al CIADI  reclamando el pago por un total de U$S 2.800 millones.

               Argentina se enfrenta nuevamente  a una dependencia sistemática del sistema financiero internacional, a pesar de la década en que se superó  la entrada de dólares del  Menemismo por la subasta de las empresas estatales.

 

Ideología y política

               Pero ni el kirchnerismo ni el “peronismo” variopinto, el sindicalista y el neoliberal, reconocerán al imperialismo. A diferencia del general Perón, que calificó al imperialismo por su nombre  y desarrolló una política equidistante con  la Unión Soviética (reconociendo al régimen estalinista) no necesitó en su primer gobierno, ni del FMI ni del sistema financiero. Y a su regreso en 1974 llevó a Gelbard como ministro y renegó del FMI sin necesidad de pagarle.

               Tampoco el neoliberalismo socialdemócrata de la Argentina reconoce al sistema  como imperialista y sus “líderes”  recorren los países europeos anudando  relaciones con la socialdemocracia europea.

               El gobierno actual –que desde el presidente Kirchner hasta hoy ha reconocido a la globalización financiera como inevitable – no ha generado un modelo ni parecido al original modelo peronista de 1946. No ha utilizado el crecimiento global de la economía mundial para romper las trabas financieras del sistema internacional, ni el manejo de nuestras exportaciones por las multinacionales, ni la reconstrucción industrial, ferroviaria y naval, ni el asentamiento de miles de agricultores expulsados durante el  “justicialismo” menemista, no ha realizado una real política de sustitución de importaciones industriales, ni ha evitado la pérdida de nuestra autonomía energética.

               Y  lo que expone como un triunfo, el “desendeudamiento” es en gran medida una falacia por cuanto hay deuda externa extendida, y hay una deuda interna que ya alcanza los 75.000 millones de pesos.

               Sin “tocar” los aspectos estructurales que señalamos, la deuda externa y la interna continuará en aumento y la inflación se mantendrá por mucho tiempo.

               El Gobierno bajo su lema de “inclusión social” ha subsidiado y ha distribuido fondos del Estado a manos llenas donde, de paso, han “atalivado funcionarios y amigos empresarios preferidos en licitaciones de obras.

               Han crecido los nuevos gran burgueses como el ícono de la Década: Cristóbal López, que  ha acumulado 50 nuevas empresas o sociedades, o como Lázaro Báez el nuevo Roggio, o el potenciado Eurnekián o Elztain y el nuevo gran burgués de Córdoba Ferreyra ;  gran burgueses nuevos aliados beneficiarios de los nuevos socios comerciales como China y Rusia que espera en gateras.  Gran burgueses que –dicho sea de paso – mañana serán funcionales a los gobiernos que vengan.

               Se presenta la alianza estratégica con China como un logro mientras aumenta el déficit comercial ( - 5.000 millones anuales) con la nueva potencia económica y los acuerdos de inversiones se cambian por concesiones típicas del pacto Roca-Runciman. Resulta inconcebible que compramos trenes completos y miles de durmientes que se hacen en Argentina como postes de cemento y se entregue alegremente el hierro de Hipasam.

               ¿Puede generarse una gran crisis a raíz de este mini default?  Difícilmente.

               Crecerán algunos sectores como el comercio electrónico y de servicios, pero se extenderá el trabajo no registrado y se limitará el salario. El capitalismo se recompone con desocupación, como en España. El ministro de Economía negocia aceleradamente con las empresas pidiendo suspensiones y no despidos. Habrá pues más economías de subsistencia bajo subsidios generalizados. 

               El déficit del comercio exterior con China se mantendrá por la baja en el precio de la soja. Pero puede crecer la producción de biodiesel  y etanol para la exportación.

               Posiblemente se recupere la extracción petrolera en el corto plazo y seguramente se ampliará el negocio de las mineras con la Barrick a la cabeza llevándose nuestro cobre, oro, plata, manganeso, y muchos minerales metálicos nuevos. Como el  litio para electrónicos y baterías. Y es posible que la construcción suba y baje porque no hay plan masivo de viviendas para que un trabajador pueda adquirir su vivienda con créditos hipotecarios a treinta años.

               Y nuestra conocida de los argentinos, la inflación seguirá con nosotros.

               Las consecuencias políticas pueden ser las peores: un nuevo gobierno neoliberal puede instalarse para aplicar un modelo que ya conocimos, aún con el triunfo de candidatos neoliberales  como Scioli, Massa o de la coalición de Unen.

               Quizás se esté escribiendo la historia de una década en que se logró apagar el incendio del 2001 y se desperdició la oportunidad de reconstruir la industria, recuperar la soberanía del comercio exterior, y revalorar nuestra moneda como resultado  de una economía en crecimiento sostenido y sustentable.-