EL NUEVO CAPITALISMO GLOBAL

Rusia,   China y del G6 al G8

Octubre 2014

 

               No sabemos si en las Facultades de Ciencias Económicas de las Universidades de todo el mundo, se estudia cómo se ha formado el Capitalismo  en Rusia y China en poco más de 10 años, cuando el Capitalismo que estudió Marx y tardó en formarse 300 años, más o menos, según los estudios, pasando por el Colonialismo y las dos guerras mundiales del siglo pasado.

               Los numerosos estudios sobre la Edad Media en las Universidades europeas  dan cuenta de la prehistoria del Capitalismo que hoy hegemonizan unas pocas potencias en el Mundo. Pero no sabemos aún si en sus Universidades se estudia cómo se formó el nuevo capitalismo en Rusia y China.

               ¿Cómo ha sido posible la transformación de dos países socialistas en  capitalistas en tan pocos años?

               Algunos sostienen que Rusia ya no era socialista a la caída del Muro de Berlín y disponía de una economía capitalista paralela al menos en el campo. Y la corrupción era moneda corriente en las empresas estatales como se puede apreciar hoy,  y veremos más adelante.

               China le ha seguido en forma más reciente en el camino capitalista con algunas diferencias como la de mantener la estructura institucional anterior, con el Partido Comunista al frente del  Estado. Como dijera Teng Siao Ping (el represor de la Plaza Tienanmen): no importa el color del gato, sino que cace ratones.

               Algunos sectores de la  izquierda marxista/trotskiztas  y otros desde el liberalismo  sostienen que Rusia era socialista porque toda la producción estaba estatizada.

               En ambos sistemas subsisten hoy empresas estatales en sectores claves. En China ocupan lo central de la economía (energía, exportación importación, bancos, armamento, industria pesada, siderurgia, química, etcétera). En Rusia gran parte de los sectores  fundamentales de la economía han pasado a manos privadas.

               En Rusia, el sistema de traspaso de las empresas estatales (más de 200 mil)  fueron pasando a manos privadas. Numerosos funcionarios del aparato estatal y del Partido “comunista” de la ex  URSS son ahora los dueños.

               ¿Cómo fue la forma de “acumulación primitiva” que estudió Marx de los nuevos capitalistas y terratenientes?  Alguna vez conoceremos alguna explicación de parte de los historiadores y economistas de la “Nueva Rusia” y de algunos comunistas rusos.

               En China el proceso fue diferente en algunos aspectos aunque también comienza a conocerse poco a poco el surgimiento de cientos de millonarios que andan por el mundo comprando campos y empresas.

               ¿Qué papel tuvo y tiene el sistema bancario en Rusia y China en la rapiña capitalista actual?

               Ya comenzamos a conocer lo que está pasando, luego de las grandes luchas de las maffias que se produjeron en Rusia en tiempos de Yeltsin y en los inicios de Putin. Hoy sabemos que hay un centenar de supermillonarios rusos en Inglaterra, donde se destaca Abramovich el dueño del Chelsea  Footbal Club. Hoy son socios capitalistas de empresas inglesas. También conocemos de magnates chinos adquiriendo propiedades  y empresas en el mundo.

               Hoy conocemos “gracias” a la información que recogen las embajadas y los servicios secretos, y las agencias de prensa de las grandes potencias en Rusia y de periodistas rusos, parte de la nueva estructura del capitalismo ruso actual.

               The New York Times International revela en su edición de principios de Octubre el proceso de formación y desarrollo del Banco Rossiya y el rol del presidente Putin.

               La crisis de Ucrania, las represalias económicas de EE.UU. a Rusia incluyen el bloqueo del  banco Rossiya que Putin ayudó a crecer y desarrollarse. Cuando Obama decidió bloquear el banco, Putín convocó  al  Consejo de Seguridad y comenzó a arbitrar las represalias, como el bloqueo a las compras de productos alimenticios a la Unión Europea, EE.UU., Candadá y Japón, lo que continúa hasta el momento.

               Primeramente  en Leningrado y mas tarde Oficial de la KGB en Alemania Oriental,  Putin pudo con su dominio del alemán trabajar con empresarios y burócratas como Mattias Warnig de la Stasi quien fue uno de los primeros en abrir un Banco en Dresden, revela el NYT.

               Caído el Muro de Berlín, Putin habría sido uno de los  hombres de Yeltsin en la estructura del pasaje al Capitalismo empresarial de Rusia.

               El diario enumera los nombres de Yuri Kovalchuk, primer accionista del Banco Rossiya; Gennady Timchenko, accionista del Banco y múltiples compañías,  Andrei  Fursenko, ayudante de Putin, también inversionista del Banco,  Vladimir Yakunin, presidente de los Ferrocarriles e inversionista del banco, su amigo el alemán Matthias Warnig, entre otros. Pero también figuran otros como Igor Sechin, presidente de una empresa  petrolera Rosneft, quien  fuera blanco de sanciones. También hay algunos del sector petrolero que están presos  por usufructuar fondos para formar un partido político opositor a Putin.  Muchos se exiliaron y otros amigos del Poder son los agentes de los negocios en el exterior. 

               El Banco Rossiya sería el resorte del gobierno de Putin para la compra de activos de numerosas empresas  que proveen servicios y materiales industriales al gigantesco Gazprom y del petróleo, ambas estatales. Un ex viceministro de energía, Vladimir Milov denuncia que el valor de los activos retirados de Gazprom fue  de 60 mil millones de dólares.

               También se enriquecen con las compañías aseguradoras en manos privadas. Boris Nemtsov ex vice primer ministro y  Milov, revelaron a la edición rusa de la revista Forbes que el Banco Rossiya adquirió el control de Sogaz que luego se convirtió en la aseguradora favorita de las compañías estatales como los Ferrocarriles y el gigante petrolero Rosneft.

               Otro de los sectores controlados por empresas privadas del nuevo capitalismo ruso, son las compañías que manejan los Fondos de Pensiones de las grandes empresas estatales rusas. También se ha formado un imperio de medios de prensa, estaciones de radios, televisión y los diarios más grandes de Rusia.

               Estos son algunos aspectos conocidos de la Nueva Rusia donde el presidente Putin ha  consolidado un enorme poder personal, y ha creado  en forma acelerada también una Nueva Gran Burguesía  capitalista, consolidándose como una nueva potencia imperialista que enfrenta a las superpotencias occidentales, por territorios, mercados e influencias, como se muestra hoy en la guerra en Medio Oriente y particularmente en Siria donde tiene una base militar, y en Ucrania donde la Unión Europea y Estados Unidos han hecho pié.

 

¿Y en China?

               Cuando escribimos esto se suceden las grandes manifestaciones en Hong Kong que comenzaron con los estudiantes que desafían los métodos policíacos de represión del gobierno de la ex colonia inglesa y reclaman elecciones libres.

               En China es más difícil conocer todavía la estructura que está adquiriendo el capitalismo chino. Se conoce que es una gigantesca aspiradora de recursos naturales, mineros, petroleros, agrícolas en todo el mundo a través de sus empresas petroleras, mineras y bancos estatales. Están en Africa subsahariana  desde hace años explotando reservas  mineras, madereras y demás recursos, en países dominados por la corrupción y el hambre, además de guerras civiles.

                              China provee de armas como lo hacen los Estados Unidos o Rusia en el Medio Oriente y Africa (como Sudán, Eritrea, etc.). Muchos otros países también lo hacen, hasta Suecia lo está haciendo.

               En China existe la pena de muerte para delitos económicos, y permanentemente la prensa informa escuetamente de las penas y fusilamientos de burócratas chinos.  En el último Congreso del PC Chino se anunció una lucha intensa contra la corrupción. El diario  Yancheng Evening News informa que en la primera mitad de este año el director de agencia anticorrupción de la ciudad de Guanzhou,  Wang Xiaoling, dijo que este año las sanciones pueden llegar a miles de funcionarios cuyo castigo es la cárcel. También se ha informado (NewYork Times International) que se suceden numerosos suicidios de funcionarios corruptos que se quitan la vida y piden clemencia para sus familiares. El Centro de Investigación y Prevención del suicidio de la Universidad de Hong Kong, informa que la tasa de suicidios es de 6,9 por cada 100 mil  funcionarios al año. Las cifras revelan una  característica del nuevo modelo chino del capitalismo, pero ello es tan solo un botón de muestra.

               Lo que sucede en las entrañas del gigante es la situación de los cientos de millones de habitantes que viven bajo condiciones de pobreza en medio de construcciones y edificios que muestran un desarrollo impresionante en las grandes ciudades como Shanghai, Beijing, de más de 20 millones de habitantes  y numerosas ciudades de entre 3 y 5 millones.

               Pero la superexplotación asalariada que ha hecho de China en las últimas décadas la más gigantesca factoría industrial del mundo, ha comenzado a mostrar efectos que preocupan a las multinacionales y al gobierno chino. Los obreros han comenzado a exigir un salario mejor. Durante décadas los obreros chinos han trabajado por salarios de menos de 100 dólares y las cosas comienzan a cambiar. La represión ya no es suficiente.

               La tendencia es que cada vez más compañías norteamericanas comienzan a regresar y a producir en los Estados Unidos. El desguace lo inició la general Electric y su cadena de electrodomésticos.

               Hay otro fenómeno que no es nuevo; la “piratería” de la industria china está comenzando a perjudicar a las empresas extranjeras. Se preguntan si la globalización podría dar un giro de 180 grados, esto es, si china profundizará  una política de industria nacional.

               Desde la Revolución China hace ya más de 50 años, se comenzó un proceso de industrialización cuando pudo reconstruirse la siderurgia que fuera destruida por los japoneses al retirarse de la Manchuria ocupada. Desde entonces China desguaza y fabrica todo equipo o aparato industrial y los produce a su manera, desde licuadoras hasta aviones.

               Los nuevos capitalistas chinos exigen a las compañías ensambladoras que se instalan en el país, a entregar los planos de las tecnologías que producen o arman en su país.

               Por otra parte, China está cambiando la matríz energética del carbón al petróleo por un gigantesco acuerdo con Rusia que le proveerá petróleo, para  mejorar las condiciones de la industria y del medio ambiente  en el este de China.

               Es muy difícil conocer cómo se viene construyendo el capitalismo en China y cómo se está formando la nueva gran burguesía en el gigante asiático. Lo cierto es que se ha generado una masa de millones de millonarios y ricos, que conforman los profesionales, técnicos y universitarios  de las miles de empresas internacionales y nacionales en las grandes ciudades, que ostentan su riquezas, así como un grupo de magnates que exhiben su riqueza. Y que contrastan con la existencia  y la vida de millones de campesinos.

 

Rusia, China y el G6

               Como sabemos, las superpotencias occidentales forman  el grupo de los 6 y para ciertas ocasiones invitan a Rusia y China. Occidente obligó a China a aceptar las normas de la OMC, y la incluye en tratados internacionales financieros.

               Occidente, particularmente Alemania y Estados Unidos tienen profundos lazos comerciales y financieros

                Ahora Rusia vuelve a extender su brazo  hasta nuestro país, donde China ocupa un lugar creciente. Tanto en el sector petrolero, donde China está asociada a Bridas  la British Petroleum, Rusia analiza su desembarco en Vaca Muerta y en la energía nuclear. Particularmente en el sector petrolero donde el gobierno ha hecho leoninas concesiones a las petroleras norteamericanas como Chevron y otras, Rusia que es un país petrolero busca penetrar por la vía industrial, a diferencia de China que necesita petróleo.

               Ambas potencias están lanzadas ya en todo el mundo a una “competencia” contra el G6  relacionándose con la nueva gran burguesía creada en estas últimas décadas en los territorios tradicionalmente señalados como el “patio trasero” de los Estados Unidos.

               Recurrencias de la historia; cuando Perón regresó al gobierno, buscó con Gelbard alejarse del FMI y buscar en Rusia un aliado firme en lo económico. Los Montoneros lo defenestraron.

               Los que combatieron al Perón de 1974 y hasta lo trataron (y tratan) de traidor, miran a China y Rusia para alejarse del sistema financiero dominante. Ignoran que el imperialismo, tiene nuevos protagonistas en el G-6.-